Una vida sin intimidad: qué cambia realmente en tu cuerpo y tu mente.

Una sola regla: escucharse mutuamente sin juzgar.
Así que no, tu cuerpo no se está desmoronando. No, no te estás quedando atrás. Y lo más importante, no, no estás sola. Lo que estás experimentando es legítimo, normal y profundamente humano. Lo más importante es ser amable contigo misma y recordar que cada camino es único. Porque cuando se trata de amor y bienestar, la única guía que realmente importa es escucharte a ti misma.
